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viernes, 12 de diciembre de 2008

Casiodoro de Reina


La version versión Reina-Valera de la Biblia, es quizá una de las producciones más leídas de la historia. Tal la magnitud de la trascendencia de ésta, que hasta los autores han quedado eclipsados por su obra.

Uno de ellos, Casiodoro de Reina, fue un religioso español nacido en Sevilla en el año 1520 y fallecido hacia 1582.

Profesó en la Orden de San Jerónimo y la abandonó más tarde para poder difundir la Palabra de Dios sin impedimentos. Publicó en 1569 la primera traducción castellana de la Biblia, versión que sirvió de base a la de Cipriano de Valera. Publicó también el Comentario del Evangelio de Mateo en 1573, Apología de la Concordia de Wittemberg en 1580 y sus Cartas.

Fue monje jerónimo de San Isidro, de donde salió al mismo tiempo que Cipriano de Valera y que Antonio del Corro (autor de la Epístola al Rey de España). Fue recibido amablemente en Inglaterra y tuvo la alegría de recobrar allí a sus parientes más allegados que pudieron escapar de la Inquisición española. En Londres presidió durante un tiempo la congregación de los fugitivos.

Habiendo abandonado Inglaterra pasó a Estrasburgo, donde trabajó firmemente para terminar la traducción de la Biblia iniciada por Juan Pérez de Pineda, que a su vez aprovechó los trabajos de traducción al español de la Biblia, iniciados por Francisco de Enzinas y por Juan de Valdés, trabajo el de Pérez, que aún el erudito Menéndez y Pelayo reconoció como: "el mejor en la lengua castellana" y para cuya impresión había dejado un legado.

Casiodoro se trasladó a Basilea, Suiza, donde en el año de 1569, publicó la tan esperada traducción de toda la Biblia al español. Esta edición recibió el nombre de la "Biblia del Oso" porque aparecía en la portada una marca de imprenta, con la imagen de un oso intentando alcanzar un panal de miel. Los líderes cristianos y el Consejo Municipal de Basilea habían apoyado su obra con todas sus fuerzas, y como muestra de gratitud, Casiodoro dedicó un ejemplar a la Biblioteca de la Universidad de Basilea. Se tiraron de esta primera edición 2,600 ejemplares, pero a pesar de los obstáculos que había para su venta, en 1596 ya se habían agotado totalmente.Habiendo concluido su gran obra en Basilea, salió Casiodoro de esta ciudad y se dirigió a Francfort, Alemania, ciudad donde tuvo buena acogida, e incluso se le hizo ciudadano de honor.

Desde allí fue a Amberes, Bélgica, para encabezar en 1579 la congregación de los franceses que se habían adherido a la Confesión de Augsburgo, iglesia que reorganizó y en la que desplegó una gran actividad.

Cuando Amberes cayó en manos de Alejandro Farnesio (español opositor de los emancipados de Roma) en agosto de 1585, dejó esta ciudad y volvió a Francfort, donde su figura fue muy respetada entre los cristianos que habían emigrado a Holanda, sosteniéndose por su propio trabajo con un comercio de sedas que estableció.

Algún tiempo después, teniendo más de setenta años, fue elegido pastor auxiliar en la iglesia de Francfort en 1593. Todavía ocho meses pudo ejercer su ministerio, hasta que durmió en el Señor el 15 de marzo de 1594. Su hijo Marcos fue, dos años más tarde, elegido sucesor de su padre. Fue hasta 1601 que apareció impresa una obra que Casiodoro de Reina había escrito en Londres durante 1559: la "Confessión de Fe christiana, hecha por ciertos fieles españoles, los quales, huyendo los abusos de la Iglesia Romana y la crueldad de la Inquisición de España, dexaron su patria, para ser recibidos de la Iglesia de los fieles, por hermanos en Christo" (Cassel, 1601).La Biblia de Reina no fue la primera versión completa de las Sagradas Escrituras en español. Existía la versión de Alfonso el Sabio de 1260, pero ésta tenía ya entonces un valor meramente histórico.

Los judíos de Ferrara habían editado todo el Antiguo Testamento en castellano en 1553, pero esa era una versión de difícil lenguaje, por ser demasiado literal. El Nuevo Testamento ya había sido vertido al español por Enzinas y por Pérez de Pineda con anterioridad a que lo hiciera Reina.

Aparte del texto original y las versiones latinas, al hacer su traducción Casiodoro de Reina tuvo a la vista los trabajos anteriores de Valdés (por ejemplo, sus Salmos en español), de Enzinas, y de Pérez de Pineda, así como la Biblia de Ferrara.La versión de Reina es hasta hoy la más usada por los cristianos de habla hispana, con las ligeras correcciones que hizo en ella Cipriano de Valera. Ha sido durante siglos la única traducción en español asequible, y fue reconocida aún por los Romanos, como superior a las dos versiones suyas, la versión de Scío (1793), y la editada por Torres Amat (1825, traducción de José Miguel Petisco), ambas más tardías y únicas hasta tiempos muy recientes.

Daniel E. Dañeiluk
www.todosprotestantes.com
http://biografas.blogspot.com

bY LeMS

jueves, 18 de septiembre de 2008

Charles Haddon Spurgeon


(Fuente: spurgeon.ya.st)Sin manipulación de llamadas al altar, sin utilizar métodos sensasionalistas o emocionales, Spurgeon confiaba solo en Dios para convencer a los pecadores, como él mismo dijo: No vengo a este púlpito esperando que quizás alguno por su propia voluntad quiera volverse a Cristo. Mi esperanza está puesta en otra cosa, espero que mi Maestro traerá algunos de ellos y dirá, eres mío, y serás mío, te reclamo para mí. Mi esperanza surge del ofrecimiento de la Gracia que se ofrece gratuitamente, y no de la libre voluntad del hombre.


nació en Kelvedon, Essex, Inglaterra el 19 de Junio de 1834.Tanto su padre como su abuelo fueron pastores, fue criado en un hogar Cristiano, pero fue en Enero de 1850 que se convirtió.

Spurgeon predicó su primer sermón en Agosto de ese mismo año. Spurgeon leyó El Progreso del Peregrino a la edad de seis años y parece que luego lo leyó unas 100 veces.Antes de sus 20 años había predicado cerca de 600 veces. Spurgeon típicamente leía 6 libros por semana, y podía recordar lo que había leído y la fuente aún años después.Es interesante notar que a pesar de que Spurgeon fue un eminente pastor Bautista durante todo su ministerio, Spurgeon encontró a Cristo en una Iglesia Metodista Primitiva.

Cuando adolescente Spurgeon dudaba de Dios y una mañana de Domingo se levantó para ir a su iglesia, pero debido a una tormenta de nieve no pudo llegar a la Iglesia a la cual se dirigía y llegó a esta pequeña Iglesia Metodista.

El pastor de la iglesia no llegó al servicio porque estaba enfermo. Entonces uno de los feligreses laicos fue al púlpito y empezó a predicar. Predicó sobre Isaías 45:22,

Mirad á mí, y sed salvos, todos los términos de la tierra: porque yo soy Dios, y no hay más. y luego según las palabras de Spurgeon El me miró bajo la galería, y me atrevo a decir que siendo pocos los presentes, sabía que yo era un extraño. Fijando sus ojos en mí, como si conociera mi corazón, el dijo, - joven, pareces miserable. Y siempre serás miserable en la vida, y miserable en la muerte. Si no obedeces el texto; pero si lo obedeces ahora, en este momento serás salvo. Joven mira a Cristo Jesús, ¡míralo!, ¡míralo!, ¡míralo! No tienes otra cosa qué hacer sino mirarlo y vivir.

Spurgeon dijo, Así como con la serpiente de bronce que fue levantada, la gente miraba y era sanada, así fue conmigoTomó poco tiempo para ver el fruto de su Salvación. Spurgeon comenzó a trabajar para el Señor con mucho celo. Empezó a repartir tratados y después empezó a testificar a la gente acerca de Jesús. Luego empezó a enseñar en la Escuela Dominical.

Predicó su primer sermón cuando tenía solo 16 años, y la gente se admiraba de que un adolescente predicara con tanto poder la Palabra de Dios.Cuando tenía 17 años, se convirtió en pastor de una pequeña iglesia en el pueblito llamado Waterbeach. Luego cuando tenía 19, llegó a ser pastor de la Capilla de New Park Street, Southwark, Londres.

Llegó allí como aspirante en calidad de prueba por tres meses y estuvo allí por el resto de su vida.

Londres fue bendecido por sus predicaciones y la gente comenzó a venir de todas partes y muy pronto Spurgeon llegó a ser el pastor del Tabernáculo Metropolitano.

En un año 200.000 copias de sus tratados-sermones se distribuían en las universidades de Oxford y Cambridge. Sus sermones se tradujeron a veinte idiomas. Los periódicos americanos imprimían sus sermones cada semana y le llamaban el predicador de la era. A través del tiempo Spurgeon publicó 3.561 sermones.

El púlpito de la iglesia de New Park Street y del Tabernáculo Metropolitano donde predicó Spurgeon, coleccionaron sus sermones durante su ministerio que llenaron 63 volúmenes.Los sermones contienen de 20 a 25 millones de palabras lo cual equivale a 27 volúmenes de la novena edición de la Enciclopedia Británica.

Las series de Spurgeon se mantiene como el más grande conjunto de libros escritos por un solo autor en la historia del Cristianismo.

La biblioteca pesonal de Spurgeon contenía 12.000 volúmenes. Spurgeon miraba su trabajo como ministro como un reformador porque trabajajaba tratando de hacer que la gente volviera a las antiguas verdades de las cuales se habían apartado.

A pesar de que los pastores protestantes eran evangélicos, eran pobres en doctrina. La meta de Spurgeon estaba en enderezar a la iglesia con doctrina fuerte. Spurgeon dijo, Mi labor diaria es revivir las viejas doctrinas de Gill, Owen, Calvino, Agustín y Cristo.

La teología de Spurgeon estaba centrada en Dios, centrada en Cristo. Su amor por el Señor se manifestaba en sus predicaciones, tenía un gran amor por las almas del mundo.Los Cristianos se alimentaban y los pecadores necesitados eran confortados bajo su ministerio, pero sobre todo los pecadores eran llamados a venir a Cristo.

En uno de sus primeros sermones el terminó diciendo lo siguiente: El que creyere y fuere bautizado será salvo, mas el que no creyere será condenado, pecador fatigado, pecador rumbo al infierno, aquellos que están bajo el yugo del diablo, reprobados, rameras, ladrones, adúlteros, fornicarios, borrachos, blasfemos! Hablo a ustedes como a todos. No hago excepción de hombres. Dios no ha hecho excepciones aquí. Todo el que crea en el nombre de Jesucristo será salvo. El pecado no es barrera, la culpabilidad no es obstáculo. Todo aquel, aunque sea tan oscuro como Satán, y tan culpable como un demonio – todo aquel que esta noche crea, será perdonado de sus pecados, sus iniquidades serán borradas; será salvo en el Señor Jesucristo, y estará en el cielo salvo y seguro. Este es el glorioso evangelio. Dios te lleva al hogar y te da fe en JesúsTambién dijo de una manera fuerte, Hay suficiente polvo en algunas de vuestras Biblias que podeis escribir con vuestros dedos sobre ella la palabra: condenación Cuando Spurgeon llegó a la Iglesia de New Park Street en 1854, esta congregación que en años anteriores había tenido alrededor de 1200 miembros, tenía solo 232 miembros ahora, pero durante el ministerio de Spurgeon por 38 años el número se había incrementado a 5.311.

La iglesia era la congregación bautista independiente más grande del mundo.Spurgeon llevó a sus servicios al Primer Ministro W.E. Gladstone, a miembros de la familia Real, miembros del Parlamento, etc.

Luego un santuario más grande se construyó y fue llamado el Tabernáculo Metropolitano. Durante la construcción del edificio, entró al salón y para probar la acústica repitió el versículo He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.Estas palabras fueron escuchadas por un hombre que trabajaba en alguna parte del edificio.

Más tarde ese hombre vino a Spurgeon y le dijo que el versículo había tocado su corazón y por medio de esto había venido a Cristo. Una vez que se terminó el edificio, fue la congregación más grande en la historia que era alcanzada con la voz de un hombre en tiempos en los que no había micrófonos.

Lo siguiente es una porción de su primer sermón en el nuevo santuario en Marzo, 31 de 1861.Que envíe Dios el fuego de Su Espíritu aquí, para que el ministro esté más y más apegado de su Maestro. Vendréis a pensar cada vez menos con respecto al que habla y más con respecto a la verdad que se expone... Veremos entonces que esta iglesia se convierte en dos..., tres, y cuatro mil fuertes iglesias. Tendremos el salón de lectura bajo esta plataforma lleno en cada reunión de oración, y veremos en este lugar jóvenes consagrándose al Señor, se levantarán ministros, se levantarán y llevarán este fuego a otras partes del planeta... Si Dios nos bendice, seremos de bendición para otras multitudes. Al enviar Dios su fuego, los pecadores más perdidos de este vecindario se convertirán a Dios, los borrachos dejarán sus copas, el blasfemo se arrepentirá de su blasfemia, el lascivo dejará su lujuria – Los huesos secos se levantarán y serán revestidos con frescura. Y corazones de piedra se volverán de carne...Spurgeon dijo en otra ocasión, Supongamos que Dios trajera a los hombres a la Salvación por causa de los méritos de ellos. ¿Dónde estarías vosotros borrachos? ¿Qué harías vosotros maledicientes? Vosotros que habías sido impuros y sucios, y cuyos corazones habían rechazado a Dios, y que aun hoy no lo amais, qué harías? Pero cuando entendemos que es por pura Gracia, entonces toda la vida pasada, tan oscuura y maligna como haya sido, no puede retenerte para que no vengas a Jesús.

Tabernáculo Metropolitano.Spurgeon era un hombre de oración, que vivía en su espíritu en comunión con Dios. Según el Doctor Wayland Hoyt un americano:Yo estaba caminando con el (con Spurgeon) en el bosque, y cuando llegamos a cierto lugar simplemente dijo, venga arrodillémonos junto a esta cabaña y oremos, y así elevó su alma a Dios en la más reverente y amorosa oración que he oido.

Orar era tan natural para él como respirar.

También, según el Dr. Theodore Cuyler, mientras caminando por el bosque tuvieron un tiempo de humorismo, Spurgeon paró de repente y dijo, Venga Theodore, agradezcamos a Dios por la risa y allí mismo oró.

Siempre estoy inclinado a tomar la habitación más baja en la casa de mi Padre, cuando entre al Cielo, Spurgeon era un hombre muy humilde, a pesar de que miles de personas iban a escucharlo, nunca tomó la gloria para sí mismo, porque se veía a sí mismo como nada y daba toda la gloria a Dios. Spurgeon dijo: será para estar entre el más pequeño entre los pequeños de los santos, y con el más pecador de los pecadoresPor muchos años fue afectado por una agonía física severa pues sufría de gota, además su esposa fue semi-inválida toda la vida, sin embargo fue siempre su secretaria personal y fue la que continuó el trabajo de publicación de sus escritos aun después de la muerte de él.

Muchas veces estuvo con gran dolor mientras predicaba. El sabia lo que era sufrir, y su ministerio fue atacado por oponentes.

La siguiente es una carta que escribió a su hermano.Mi Querido Hermano, fui llevado enfermo mientras trataba de predicar el Jueves y una horrible depresión y sensación de choque hizo mi que sintiera una gran miseria en mi predicación, me dieron medicina dos veces pero me sentía medio muerto. Podrías venir preparado con un sermón para el Domingo en la noche porque es posible que sea capaz de predicar? Mis dientes me ponen nervioso, mi hígado me molesta y mi corazón me da gran pesar. Espero llevar a cabo la Conferencia, pero ayer estaba muy lejos de lograrlo, es terrible. Deseo terminar el Reporte del Colegio, y se me acaba el tiempo ...Con amor y de corazón, Tu agradecido hermano, Charles.

A pesar de estar enfermo, Spurgeon tomaba tiempo para escribir a un muchacho que nuncao conoció, y del cual solamente sabía por las oraciones de sus padres.

Durante sus últimos días estuvo parcialmente consciente, la Señora Spurgeon y los doctores sabían que pronto se iría. Cayó en completa inconciencia desde el 28 de Enero hasta la tarde del 31 de Enero de 1892, cuando entró por la puerta celestial para estar con su Padre a la edad de 58 años.

Los mensajes de Spurgeon eran completamente evangelísticos. En uno de sus sermones suplicaba a los pecadores:

Pecadores, confiad en Jesús; y si perecéis confiando en Jesús, yo pereceré con vosotros. Tendré mi cama en el infierno a la par de vosotros, pecadores, si fuera posible que perezcais habiendo confiado en Cristo, y allí estaréis, y me azotaréis por toda la eternidad por haberos hecho confiar en una falsedad. Esto haced si pereciéramos. Pero eso nunca podrá ser; aquellos que confían en Jesús, no perecerán, ni nadie los podrá arrebatar de su mano. Venid a Jesús, El no os rechazará jamás

jueves, 3 de julio de 2008

Charles Hodge

N. en Filadelfia (Pennsylvania). Hijo menor de una familia de cinco hijos, bien pronto conoció la desgracia al quedar huérfano de padre a la edad de seis meses. De modo que toda la educación y cuidado del niño recayó sobre la madre, María Blanchard, descendiente de hugonotes franceses, heredera del fuerte carácter y viva religiosidad de éstos, ejercerá una poderosa influencia sobre el más pequeño de sus hijos. Presbiteriana convencida, educó a su familia en la Fe de Westminster, fe de la cual hijos y nietos nunca llegaron a apartarse.

Convertido a la edad de 18 años, como resultado de un avivamiento mientras estudiaba en el College de Princeton en 1815, Charles se matriculó en el seminario en 1816, junto a otros veintiséis estudiantes, bajo la enseñanza de los dos únicos profesores de aquel entonces, Alexander y Miller. Hodge llegó a ser un fiel discípulo de Alexander de quien se puede decir que aprendió todo: un conocimiento sólido del calvinismo unido a una ferviente espiritualidad evangélica, junto a una rigurosa adaptación de la filosofía escocesa del sentido común, que el seminario mantuvo hasta el final.

Graduado el 28 de septiembre de 1819, recibió, un mes más tarde, la licencia para predicar el Evangelio. Un fuego ardía en su pecho: la salvación de almas y la propagación de la sana doctrina. Así que cuando se le propuso como profesor asistente de Literatura Bíblica y Exégesis, en el seminario del que acababa de graduarse, rechazó el ofrecimiento, ya que para él no había privilegio mayor que la predicación del Evangelio. Anotamos esto porque su merecida fama como teólogo sistemático tiende a anular sus muchos otros merecimientos como hombre de Iglesia. Además su voluminosa teología sistemática apareció casi al final de su vida, fruto maduro de toda una vida de acción y servicio al pueblo de Dios. En su propia época Hodge se hizo admirar más por otros muchos merecimientos que por los que su obra cumbre le reportó.

Tan pronto como en 1820 lo vemos enseñando en Princeton junto a sus dos antiguos profesores, Alexander y Miller. Tal fue el efecto que produjo sobre ellos que éstos le recomendaron a la Asamblea de la Iglesia como profesor regular.

En el año 1822 se casó con Sara Bache, fruto directo de sus labores evangelísticas, pues había sido convertida por medio de una de sus predicaciones. La feliz pareja tendrá ocho hijos.

Hodge dedicó más de medio siglo de su vida a la enseñanza y preparación de candidatos al ministerio cristiano. Se calcuca que unos 3000 estudiantes pasaron por sus clases durante esos cincuenta años. El día que se conmemoró semejante acto todas las tiendas y negocios de Princeton cerraron sus puertas para manifestar su admiración y respeto por el homenajeado. Hodge solamente se ausentó de su cátedra de enseñanza durante un período de dos años, que aprovechó para estudiar en instituciones de Europa. La motivación de este paso surgió de su sincero convencimiento de lo inadecuado de su preparación en lenguas bíblicas y orientales y en crítica bíblica, propia de la erudición teológica germana. Así que, en 1826, por el nombre y la buena reputación del seminario y en interés de su propia formación teológica, decidió marchar a Francia y Alemania para estudiar con los mejores profesores en el campo de las ciencias bíblicas. En Alemania estudió el idioma con el joven George Müller (v.), sin que aún pudiera adivinarse el futuro líder de los Hermanos y fundador de los célebres orfelinatos. También tuvo ocasión de oír predicar a F.D.E. Schleiermacher (1768-1834), el padre del liberalismo religioso moderno.

Hodge dio una orientación definitivamente científica a su labor teológica, en el sentido de estudio riguroso y bien articulado, en la mejor tradición de la teología cristiana de todos los tiempos.

No fue sólo un teólogo sistemático preocupado por poner en orden la multitud de textos bíblicos respecto a las diversas verdades doctrinales de la fe cristiana, fue también un insuperable comentarista. De ello dan fe sus admirables comentarios a Romanos, Efesios, 1ª y 2ª Corintios. En ellos se revela el erudito minucioso, el conocedor de los idiomas originales, el teólogo capaz de traer los detalles a la luz de su plan general, el pastor de almas, siempre a la escucha de la voz del Maestro.

Consumó la gran obra de su vida con la publicación en tres volúmenes de su Systematic Theology (1872), justamente seis años antes de su muerte. Permanece como la más efectiva presentación americana del calvinismo evangélico, de modo que aún hoy continúa utilizándose. "Las dificultades nunca parecen complicadas en las manos de Hodge -escribe el pastor del Metropolitan Tabernacle de Londres, Peter Masters-. Aquí, la teología sistemática ofrece una sonrisa amistosa".

Murió el 19 de junio de 1878.

Fuente: Editorial Clie
bY LeMS